ACTIVIDAD DE REFLEXIÓN Y ANÁLISIS 18 (Bloque III. Tema 2)
Como Actividad práctica (Actividad de reflexión y análisis nº 18) proponemos que destaques aquellos rasgos de la personalidad y que enumeres las competencias más importantes que, a tu juicio, debe mostrar un tutor en sus relaciones con los demás profesores, con los alumnos y con los padres. Esto es, ¿cómo retratarías al tutor ideal?
Como Actividad práctica (Actividad de reflexión y análisis nº 18) proponemos que destaques aquellos rasgos de la personalidad y que enumeres las competencias más importantes que, a tu juicio, debe mostrar un tutor en sus relaciones con los demás profesores, con los alumnos y con los padres. Esto es, ¿cómo retratarías al tutor ideal?
En la actividad 7, ya
comenté que en mi época del instituto apenas recuerdo las horas de tutoría (yo
diría que ni siquiera llegué a tenerlas...).
Después de todo lo que
hemos visto hasta ahora, creo que la figura del tutor es imprescindible
y que su tarea es una de las más exigentes dentro de la docencia.
Es el máximo responsable de llenar de contenido la tutoría y de realizar las
actuaciones comprometidas en el Plan de Acción Tutorial (PAT).
El tutor ideal, a mi
parecer, debe tener ciertos rasgos característicos como:
- Entusiasmo y vocación
por la docencia
- Empatía
- Asertividad
- Motivador
- Mucha paciencia
- Habilidades
sociales
- Comprensivo
con los problemas y dificultades de los alumnos
- Comprometido con
su trabajo
- Capacidad de escucha
activa
- Conocimiento
del sujeto (alumno) y del entorno (social)
- Polivalente
Con los alumnos
- Conocerlos en
todos los aspectos: sus fortalezas, sus debilidades y su situación
particular.
- Realizar un seguimiento
de cada uno de ellos, potenciando sus cualidades y reforzando sus
debilidades.
- Ser imparcial y
atender a la diversidad de los alumnos y sus necesidades específicas.
- Poseer la función de mediador
ante cualquier conflicto que se presente.
- Tener responsabilidad
y compromiso con todos ellos.
- Dar confianza
a los alumnos y trabajar por el buen clima del grupo.
- Estimular el
trabajo en grupo.
- Motivar la acción
participativa.
Con los padres
- Mantener una comunicación
frecuente para poder actuar lo antes posible ante cualquier situación.
- Incentivar la participación
de las familias en actividades del centro para fomentar la integración de
todas las familias en la educación de sus hijos.
Con los demás profesores
- Mantener la comunicación
directa con el resto de profesores y compartir de forma periódica la
información que se tenga de los alumnos.
- Colaborar de forma
activa en las tareas tutoriales que se hayan acordado.
>> En definitiva,
un buen tutor debe poseer aptitudes afectivas y discursivas y tener
una madurez personal para que pueda tomar decisiones correctas y adecuadas en
la educación de sus alumnos. Debe tener tres cualidades esenciales: orientar,
acompañar
y guiar
y así el alumno podrá mejorar y desarrollarse como persona. Para ello, es
importante que ponga ganas y entusiasmo y emplee su tiempo lo
mejor posible.




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